EFT: La cosa esa rara que parece magia, pero es ciencia… y corazón
- Julia Perellón M

- 10 ago
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Trascripción:
Te voy a confesar algo: cuando me preguntan “Oye, Julia, ¿y qué es eso de EFT?”… a veces me dan ganas de decir: —Es como cuando tu abuela te acariciaba la cabeza y, de pronto, todo parecía estar bien.
Pero claro, si lo dejo ahí, corro el riesgo de que piensen que vendo amuletos o que practico algo salido de una novela de realismo mágico. Y no, aunque un poquito de magia siempre hay.
La verdad es que EFT (Técnicas de Liberación Emocional) es una de esas cosas que no suenan tan glamorosas cuando las pones en palabras técnicas: “Estimulación somática de puntos de acupuntura combinada con frases dirigidas para regular el sistema nervioso”.
¿Ves? Ya te dormiste.
Así que mejor te lo voy a contar como si estuviéramos en la cocina, tú con tu café y yo con mi té, y un chisme pendiente.
El día que me picó la curiosidad
Recuerdo la primera vez que escuché sobre EFT. No fue en un congreso de psicología ni en un curso carísimo, sino en una conversación casual. Alguien mencionó que existía una técnica en la que dabas golpecitos en ciertos puntos de tu cuerpo mientras decías en voz alta lo que sentías… y que eso ayudaba a soltar miedos, culpas, enojo, ansiedad y hasta dolores físicos.
Yo pensé: —Ajá… ¿golpecitos? ¿De verdad? ¿Y si me doy golpecitos en la tarjeta de crédito, se quitan mis deudas?
Pero como soy curiosa por naturaleza (y, aceptémoslo, un poco incrédula también), empecé a investigar. Lo que encontré me sorprendió: había estudios serios, psicólogos, médicos y coaches usando esta técnica con resultados increíbles. Y yo, que ya había visto lo difícil que es para mucha gente hablar de sus emociones, me quedé pensando:—Esto puede ser un puente.
Pero… ¿por qué funciona?
Mira, aquí voy a usar la versión corta, la que no aburre.Cuando algo nos pasa —un susto, una pérdida, un enojo — el cuerpo reacciona como si estuviera frente a un león. Incluso años después, tu sistema nervioso sigue guardando esa memoria: tensión en los hombros, dolor de estómago, insomnio, ese nudo en la garganta que aparece cuando menos lo esperas.
El EFT interrumpe esa “alarma atascada”. Le dice a tu cuerpo: —Ey, calma, ya pasó. Estás a salvo.
¿Cómo lo hace? Con toques suaves en puntos que la acupuntura identifica como “llaves de energía” (sí, como interruptores) mientras nombras lo que sientes. No estás fingiendo que todo está bien ni repitiendo afirmaciones que no crees. Estás reconociendo lo que pasa… y, al mismo tiempo, enseñándole a tu cuerpo a relajarse.
Es como si tuvieras un amigo que te dice: “Te escucho, sé que duele, y aquí estoy”… solo que ese amigo eres tú.
El momento en que me enganché
Te voy a contar una escena, Una mujer llegó a sesión diciendo que tenía miedo a hablar en público. Lo había evitado toda su vida. Esa semana tenía que presentar un proyecto y solo de pensarlo le sudaban las manos.
Empezamos con una frase sencilla: —Aunque me aterra pararme frente a todos, elijo darme permiso de sentirme segura.
Fuimos dando golpecitos: ceja, lado del ojo, debajo del ojo… Al cabo de unos minutos, la mujer respiró profundo y dijo: —Es raro, pero ya no siento ese nudo en el estómago.
Días después me escribió: “Lo hice. Hablé. No me morí. ¡Y hasta me aplaudieron!”.
Ese día confirmé que esto no era una moda pasajera. Era una herramienta poderosa y, sobre todo, humana.
No tienes que creer… para que funcione
Este punto me encanta: el EFT no te pide fe ciega ni que repitas frases como si estuvieras hipnotizado.Solo te pide que seas honesto con lo que sientes. Puedes llegar diciendo: —Esto me parece una tontería.Y aun así, si lo haces, tu sistema nervioso va a responder.
Porque el EFT no trabaja con la “creencia mágica”, sino con el cuerpo. Y el cuerpo no miente.
¿Para quién sirve?
Aquí viene lo bueno: sirve para quien tenga algo que soltar. Y no me refiero solo a traumas enormes, sino a esas cositas que cargamos a diario:
El estrés que no se va aunque duermas 10 horas.
El enojo que se te queda pegado después de una discusión.
La culpa por decir “no” o por no hacer “lo suficiente”.
La ansiedad que aparece sin invitación.
También es útil para trabajar metas, autoestima y cambios de hábitos. Y sí, muchas veces los resultados son más rápidos que con otras técnicas.
¿Y si me equivoco en los puntos?
Otra buena noticia: no pasa nada.El EFT no es como desactivar una bomba, que si cortas el cable equivocado explota todo. Aquí, si te equivocas, simplemente vuelves al punto de inicio (en la lateral de tu mano) y sigues.
Es simple, seguro y, aunque no lo creas, a veces hasta divertido. He visto gente reírse a carcajadas en medio de una sesión porque se dan cuenta de lo ridículo que suena lo que el miedo les estaba diciendo.
Lo que más me gusta del EFT
Te lo pongo así: El EFT me encanta porque te devuelve el control. No dependes de que alguien más te “arregle”. Aprendes una herramienta que puedes usar tú mismo en tu casa, en tu coche, en la fila del súper… sin que nadie note que lo estás haciendo.
Es portátil, gratis (una vez que aprendes) y se adapta a ti. Puedes hacerlo en cinco minutos o dedicarle media hora. Puedes enfocarte en una emoción, un dolor físico o un recuerdo.
Y lo mejor: no necesitas tener un día perfecto para empezar. De hecho, funciona mejor cuando admites que hoy no estás en tu mejor momento.
Vale, pero… ¿no es muy raro eso de dar golpecitos?
Sí, lo sé. A primera vista parece raro. Pero piensa en todas las cosas que haces sin cuestionarte: cerrar los ojos cuando te besan, abrazar a alguien y sentir alivio, balancearte cuando estás nervioso. Todos son gestos corporales que calman.
El tapping solo los organiza y los dirige a puntos específicos para que el mensaje de calma llegue más rápido.
Mi amiga, tú y todos los que todavía dudan
Si has llegado hasta aquí, ya sabes más que la mayoría sobre EFT.Pero lo que quiero es que no solo lo entiendas… sino que lo experimentes.
Porque una cosa es leer sobre el sabor del chocolate, y otra muy distinta es morderlo y dejar que se derrita en la lengua.
Con el EFT pasa igual: puedes leer todos los artículos que quieras, pero hasta que lo pruebas, no entiendes realmente lo que hace.
La invitación
Por eso creé el Curso EFT – Nivel 1: Sanación emocional desde la raíz.En él vas a aprender, de forma simple y paso a paso:
Qué es el EFT y cómo usarlo en tu día a día.
La secuencia básica y sus adaptaciones.
Cómo trabajar emociones, recuerdos y creencias limitantes.
Ejercicios prácticos para regularte en momentos de estrés.
No importa si nunca lo has hecho o si crees que esto “no es lo tuyo”.Te prometo que saldrás con una herramienta que te acompañará siempre.
📅 Inicio: 16 de agosto de 2025
💻 Modalidad: En plataforma y con acompañamiento por WhatsApp
⏰ Duración: 8 horas (4 sesiones de 2 horas aprox.), pero tendrás todo un mes para hacerlo a tu propio ritmo.
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Ven, pruébalo, y dale a tu cuerpo y a tu mente la oportunidad de volver a sentirse en casa.











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